El origen del idioma japonés

El japonés es una lengua hablada por más de 130 millones de personas y es considerada como una de las más difíciles del mundo, pero, ¿qué sabemos de sus orígenes?

El origen del idioma japonés no está claro al 100 % y existen varias teorías al respecto. A pesar de ser un idioma con casi 2000 años de historia, no se tienen muchos registros sobre la prehistoria o el origen del japonés como lengua.

Una de las hipótesis más recientes sugiere que el idioma japonés tiene sus orígenes en las islas de Japón, hace unos 2200 años. Se cree que el idioma desciende de la lengua que utilizaban los agricultores de arroz que llegaron a Japón desde la península coreana y no de los cazadores y recolectores que habitaban las islas hace ya 30 000 años.

Parece que el idioma japonés no tuvo un sistema escrito hasta la importación de los caracteres chinos iniciada durante el periodo Kofun (siglos III y IV); dichos caracteres, conocidos como kanji, empezaron a fusionarse con la lengua existente arrastrando consigo vocabulario y fonología. En el periodo Heian (794-1185), el japonés inventó sus propios sistemas de escritura silábicos denominados hiragana y katakana.

A mediados del periodo de los samurái (1185-1600), el idioma japonés evolucionó hasta parecerse a lo que conocemos hoy como japonés actual. Durante este mismo periodo, aparecieron los primeros préstamos de palabras europeas. En 1853, tras el final del aislamiento impuesto por el propio Japón, el flujo de préstamos lingüísticos de idiomas occidentales aumentó de forma considerable.

Características y rasgos del idioma japonés

Después de haber hablado un poco sobre el origen del idioma japonés y de su historia, veamos algunas de las características que presenta:

Los tres sistemas de escritura del japonés

Además de tener un origen incierto, el idioma japonés se caracteriza, entre otros aspectos, por tener tres sistemas de escritura diferentes: kanjihiragana y katakana.

El Kanji es el más antiguo de los tres y un sistema basado en imágenes adoptado del idioma chino. Está formado por logogramas que son caracteres que representan una palabra completa.

El katana y el hiragana son sistemas de escritura propios de Japón, presentan sonidos silábicos y se engloban bajo una misma denominación: kana. Las diferencias entre estos sistemas son equiparables a la cursiva y la letra de imprenta «sin formato». El hiragana se utiliza para escribir palabras japonesas y el katakana se emplea para escribir las palabras occidentales adoptadas por el japonés.

Los tres sistemas de escritura se utilizan en la actualidad; en ocasiones incluso en una misma frase; lo que todavía complica más entender este idioma para las personas no nativas.

Japonés hablado

A diferencia de la mayoría de lenguas asiáticas, el japonés utiliza los acentos tonales para expresar diferentes palabras que, de no ser así, serían idénticas a nivel fonético.

Por ejemplo, el término hashi tiene diferentes significados en función de la sílaba en la que recae dicho acento tonal:

Acento en la primera sílaba: palillos

Acento en la segunda sílaba: puente

Sin acento: borde, extremo

Dicho esto, cabe destacar que la mayoría de palabras no presentan acentos tonales; por eso puede que, si escucha hablar japonés a alguien, le dé la impresión de que tiene una conversación monótona y una cadencia muy controlada. Esto es necesario para diferenciar claramente aquellas palabras que contienen acentos tonales de las que no los contienen.

El trato formal e informal en japonés

En japonés, para dirigirse a un desconocido o un superior se utilizan diferentes palabras y expresiones que cuando se habla con un niño, un familiar o un amigo. Por ejemplo, para el español «yo» en japonés hay más de cinco palabras diferentes que se utilizan en función del contexto.

Para situaciones en las que es necesario emplear el trato formal, es habitual utilizar un lenguaje honorífico denominado keigo que, literalmente, significa «palabra (lengua) respetuosa».

Dialectos y acentos del japonés

No es de extrañar que el origen del idioma japonés sea difícil de definir si tenemos en cuenta que Japón está formado por más de 6800 islas y que muchas de ellas son montañosas. Esto ha originado el desarrollo de numerosas variantes del idioma a lo largo de los siglos.

En Japón no es correcto referirse a las diferencias del idioma como dialectos, puesto que son el mismo idioma con el mismo vocabulario y tan solo presentan pequeñas diferencias gramaticales y variaciones en el uso de los acentos tonales.

Normalmente en los colegios se enseña el acento de Tokio, aunque también es muy común escuchar el acento de Osaka. Los habitantes de las principales ciudades de Japón pueden hablar y entender ambos acentos, que se consideran como los más claros. Sin embargo, esto no ocurre entre los habitantes del campo o de islas alejadas, quienes tienden a desarrollar su propia pronunciación.

Palabras japonesas incorporadas al español

Que la cultura japonesa tiene una gran presencia en todo el mundo no es ninguna novedad; sus costumbres, su lengua, su historia, sus series de animación, etc. han hecho que sean muchos los extranjeros que ven Japón como un país de referencia.

Las conversaciones del día a día están cargadas de extranjerismos procedentes de diferentes idiomas, incluido el japonés.

Las palabras japonesas presentes en el español actual pertenecen principalmente al grupo de palabras relacionadas con las artes marciales y el deporte, la cocina y la alimentación, las artes y el ocio, entre otras muchas.

Algunos ejemplos de palabras japonesas que hemos incorporado en nuestra habla son:

AiquidoBentoBiombo
BonsayCamicaceCaraoque
CarateCaratecaCatana
CenFutónJaraquiri
MangaMatchaMicado
NipónOrigamiRamen
SamuraySaqueSasimi
SenseiSojaSudocu
SumoSunamiSurimi
TempuraTofuYudoca

La incorporación de japonesismos (palabras de origen japonés incorporadas al léxico español) es constante y se ha disparado debido, en gran parte, a la llegada con fuerza de la cocina japonesa a nuestro país.

¿Conoce alguno más que utilicemos en nuestro día a día y que no hayamos incluido en la lista? ¡Seguro que sí!